jueves, 29 de diciembre de 2016

TEMPUS FUGIT


Así que pasen cinco años federico garcía lorca from Isabel Humanes

Para finalizar el año os traigo una sugerencia que alude al paso del tiempo y de cómo, en ocasiones dejamos pasar las oportunidades por no atrevernos a ser felices.  Mucho nos enseña Federico García Lorca sobre  el provecho de las oportunidades en esta obra de teatro. Antes de dejaros con el comentario, no seré yo quien desaproveche esta oportunidad de desear a todos los lectores de la Biblioteca del IES El Picacho un feliz 2017.



"Así que pasen cinco años o la leyenda del tiempo", es una parábola, un sueño; una pesadilla en la que todo gira en torno al miedo, a la cobardía que nos invita a esperar, a mirar cómo el amor se va de nuestras manos cansado de nuestra impotencia, cansado de no ser, ante un hombre que prefiere soñar, que prefiere  amar a un objeto sin identidad elaborado de una forma enfermiza e infantil.

Dentro de esta obra, vamos a extraer un fragmento que, en su día popularizó y puso música el genial Camarón, que lleva por título "La leyenda del tiempo".


                              LA LEYENDA DEL TIEMPO


El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.

¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!


El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.

¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!

Sobre la misma columna,
abrazados sueño y tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo.

¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!

Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
 el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.
¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

(Federico García Lorca, Así que pasen cinco años, 1931)





viernes, 23 de diciembre de 2016

BUENOS DESEOS PARA TODOS Y TODAS

En estas fechas que son tan propicias para reuniones con familiares y amigos, casi como un ritual, nos disponemos a "cumplir tradiciones", algunas tan remotas que ya ni nos acordamos cuándo fue su inicio. Hoy os traigo una pequeña historia que cuento al público infantil, a modo de introducción, cuando realizamos un conjuro de magia para invocar a las energías más poderosas. Como le digo a nuestra audiencia menuda, no importa si recordamos con exactitud las palabras que componen el hechizo, ni el lugar donde estemos, ni siquiera si disponemos de una caja mágica. Lo importante es que estemos juntos y que estemos dispuestos a dar y recibir los mejores deseos. Feliz Navidad.



jueves, 15 de diciembre de 2016

MAÑANA DE TERTULIA : DICIEMBRE

En la mañana de hoy jueves 15 de diciembre, se ha realizado la tertulia de recreo correspondiente al último mes del año. El tema a tratar: la discapacidad y como hilo conductor hemos visionado el corto "Cuerdas". Tras la película se ha desarrollado una charla donde el alumnado ha participado de manera muy animada. Han surgido temas tan diversos como la eutanasia, el miedo a vernos impedidos o la vejez. Nunca dejamos de sorprendernos cuando los adolescentes exponen su particular punto de vista. A modo de conclusión con la actividad de esta mañana, creo que
como es natural, nuestros jóvenes ven muy de lejos el tema de la discapacidad; piensan que eso nunca les puede tocar a ellos y ellas porque, de alguna forma a esas edades, estoy segura de que todos y todas hemos pasado por esto y pensamos que somos inmortales o invulnerables a cualquier revés que nos pueda ocurrir en la vida.
Para finalizar de una manera positiva, hemos hecho un ejercicio, siempre es el más difícil de realizar con el alumnado, y es que preguntamos cuáles eran sus aptitudes o capacidades personales. Costó trabajo que alguno respondiera y, aunque finalmente lo conseguimos, siempre me llama mucho la atención que no sean/ seamos capaces de reconocer nuestras cualidades más positivas.
En cualquier caso, hemos disfrutado de una agradable jornada con los chicos y chicas del IES El Picacho. Agradecer desde este espacio la asistencia de los participantes. Mostrar también nuestra gratitud al  profesorado responsable por la colaboración y  las facilidades ofrecidas para llevar a cabo la actividad.





jueves, 8 de diciembre de 2016

TERTULIA DE RECREO: DICIEMBRE

Continuamos con las tertulias de recreo que se desarrollan a lo largo del curso con carácter mensual. Con esta actividad pretendemos que el alumnado aprenda a debatir, a expresar sus ideas con cierto orden y con espíritu crítico. La temática que hemos elegido para el mes de diciembre es la discapacidad; queremos que los chicos y chicas se expresen y reflexionen en torno a este asunto. Por mi parte, quiero ahondar en esta interesante cuestión porque personalmente pienso que, de alguna forma, todos y todas tenemos algún tipo de discapacidad, o dicho de otra forma: La verdadera discapacidad es la incapacidad que tenemos para entender que todos y todas tenemos distintas capacidades. Os esperamos el próximo jueves 15 de diciembre en la biblioteca del IES El Picacho en horario habitual de recreo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

WILDE

Oscar Wilde (Dublín 1854-París 1900).  En sus obras están presentes la extraordinaria fantasía del autor y el gusto por la belleza. En la mayoría de sus escritos hay una idea central común: en algún momento de su vida, o después de ella, los protagonistas entran en contacto con el dolor y los sufrimientos de las personas y éste encuentro les provoca un cambio trascendental en sus vidas.
El autor también utiliza temas de decadencia moral y critica mucho a la sociedad de aquella época victoriana, mostrando sus grandes defectos.
En esta ocasión os traigo un relato corto que trata del amor incondicional; que no es negociable ni sucumbe a ninguna tentación terrenal. Os dejo pues con "El pescador y su alma".













jueves, 24 de noviembre de 2016

25 N DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Hoy hemos conmemorado el Día Internacional contra la Violencia de Género. En un emotivo acto del que hemos sido partícipes miembros de las comunidades educativas de los CEIPs Picacho, Albaicín y nuestro IES, hemos reflexionado acerca de los micromachismos, caldo de cultivo de la violencia de género, y que, hemos podido comprobar cómo de interiorizado y normalizado está entre nuestros jóvenes y la sociedad en general. Como anécdota quiero dejar constancia de un pensamiento que compartió una alumna en el encuentro y que venía decir algo así como que "es malo eso de querer demasiado". Yo quiero mostrar un aspecto positivo en las relaciones de pareja y detenerme en aquellas personas que nos han mostrado cómo es el auténtico amor: libre, responsable, sin imposiciones, pero por encima de todo, sin violencia.



LIBRE TE QUIERO                                                    

 Libre te quiero
como arroyo que brinca                                                  
de peña en peña.                                                        
Pero no mía.                                                                
Grande te quiero,                                                          
como monte preñado                                                      
de primavera.                                                                
Pero no mía.
Buena te quiero,
como pan que no sabe                                                      
su masa buena.                                    
Libre te quiero,                                                                              
 Pero no mía.                                                                  
Blanca te quiero,                                                            
como flor de azahares                                                    
sobre la tierra.                                                                
Pero no mía.                                                                      
Pero no mía                                                                      
ni de Dios, ni de nadie
ni tuya siquiera.                                                              
                                                                                   
Agustín García Calvo                                                    
                                                                       



                 
                                                     
                                                                 
                                                                                   
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                 
                                                     

TU ME QUIERES BLANCA

Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar.
Que sea azucena
Sobre todas, casta.
De perfume tenue.
Corola cerrada

Ni un rayo de luna
Filtrado me haya.
Ni una margarita
Se diga mi hermana.
Tú me quieres nívea,
Tú me quieres blanca,
Tú me quieres alba.

Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados.
Tú que en el banquete
Cubierto de pámpanos
Dejaste las carnes
Festejando a Baco.
Tú que en los jardines
Negros del Engaño
Vestido de rojo
Corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto
Conservas intacto
No sé todavía
Por cuáles milagros,
Me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),
Me pretendes casta
(Dios te lo perdone),
¡Me pretendes alba!

Huye hacia los bosques,
Vete a la montaña;
Límpiate la boca;
Vive en las cabañas;
Toca con las manos
La tierra mojada;
Alimenta el cuerpo
Con raíz amarga;
Bebe de las rocas;
Duerme sobre escarcha;
Renueva tejidos
Con salitre y agua;
Habla con los pájaros
Y lévate al alba.
Y cuando las carnes
Te sean tornadas,
Y cuando hayas puesto
En ellas el alma
Que por las alcobas
Se quedó enredada,
Entonces, buen hombre,
Preténdeme blanca,
Preténdeme nívea,
Preténdeme casta.                                 
                                   

Alfonsina Storni                                                    
                                                                                       


                                                                                     
                                                                                         
                                                                                       
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                     
                                                                                     
                                                                                     
                                                                                         
                                                                                 
                                                                                     
                                                                                     
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                     
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                       
                                                                                         
                                                                                         
                                                                                         
                                                                               




                           

                                             

miércoles, 16 de noviembre de 2016

LA MÚSICA Y LA POESÍA

Muchos son los textos que han servido de inspiración a no pocos músicos que han transformado un poema en una canción. Autores como Miguel Hernández, Federico García Lorca, Rafael Alberti, por poner algunos ejemplos de la lírica nacional. Pero hoy me voy a detener en un poema escrito por Edgar Allan Poe: Annabel Lee, al que Radio Futura puso melodía hace ya algunos años. Os dejo por aquí el texto y la canción. Espero que lo disfrutéis.



                                 
                                            ANNABEL LEE



Hace de esto muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que os evoco
por el nombre de Annabel Lee;
y era su único sueño verse siempre
por mí adorada y adorarme a mí.

Niños éramos ambos, en el reino junto al mar;
nos quisimos allí con amor que era amor de los amores,
yo con mi Annabel Lee;
con amor que los ángeles del cielo
envidiaban a ella cuanto a mí.

Y por eso, hace mucho, en aquel reino,
en el reino ante el mar, ¡triste de mí!,
desde una nube sopló un viento helando
para siempre a mi hermosa Annabel Lee.

Y parientes ilustres la llevaron lejos, lejos de mí;
en el reino ante el mar se la llevaron
hasta una tumba a sepultarla allí.
¡Oh sí!- no tan felices los arcángeles-,
llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.

Y no más que por eso- todos, todos en el
reino, ante el mar, lo saben así-,
sopló viento nocturno, de una nube,
robándome por siempre a Annabel Lee.

Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,
más grande que ella fue, que nunca fui;
y ni próceres ángeles del cielo
ni demonios que el mar prospere en sí,
separarán jamás mi alma del alma
de la radiante Annabel Lee.

Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.


Edgar Allan Poe.