miércoles, 17 de febrero de 2016

Alumnado colaborador

¿Quieres colaborar en el funcionamiento de la Biblioteca?
Funciones del alumnado colaborador:
  1. Préstamo de ejemplares.
  2. Ayudar a los usuarios a localizar y devolver ejemplares.
  3. Colaborar con el profesorado de guardia de biblioteca.
  4. Recordar a los usuarios el cumplimiento de las normas.
  5. Limitar el acceso a los pasillos de la biblioteca.
NOTA: Un alumno/a colaborador porta un distintivo que le otorga la misma voz que un profesor de guardia.
Debemos seguir sus indicaciones para mantener el buen funcionamiento de nuestra biblioteca.

Muchas gracias.

Si estás interesado/a en ser colaborador de biblioteca ponte en contacto con el coordinador.


domingo, 14 de febrero de 2016

Cuenta la leyenda...

Seguimos con la temática correspondiente al día de los enamorados, esta vez la propuesta viene en forma de leyenda. Cuenta una antigua leyenda que el amor es ciego y va acompañado de la locura. ¿Cómo sucedió esto? en la leyenda que comparto a continuación, nos desvela este misterio. Espero que os guste.


                     EL AMOR Y LA LOCURA



Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos de los hombres.
Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, como siempre tan loca, les propuso:

-¿Jugamos al escondite?
La Intriga, levantó la ceja intrigada y...
La Curiosidad, sin poder contenerse preguntó:
-¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?
-Es un juego- explicó la Locura-, un juego en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El Entusiasmo bailó secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso la Apatía, a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar:
La Verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? si al final siempre la hallaban.
La Soberbia opinó que era un juego muy tonto (pero al final, lo que le molestaba era que la idea no fuese de ella) y...
La Cobardía prefirió no arriesgarse...
-Uno, dos, tres...- Comenzó a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre, se dejó caer tras la primera piedra que encontró en el camino.
La Fe, subió al cielo.
La Envidia se escondió tras las sombras del Triunfo, que con su propio esfuerzo consiguió subir a la copa del árbol más alto.
La Generosidad casi no consiguió esconderse, cada sitio que hallaba le parecía apropiado para alguno de sus amigos:
Que si un lago cristalino, ideal para la Belleza.
...Que si la sombra de un árbol, perfecta para la Timidez.
Que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para la Voluptuosidad.
Que si una ráfaga de viento, magnífica para la Libertad.
Así terminó por ocultarse en un rayo de sol.
El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo...
pero, eso sí, sólo para él.
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos(bueno, es mentira), en realidad se escondió detrás del arco iris, y...
La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes.
El Olvido... se me olvidó dónde se escondió.... pero eso no es importante.
El Amor no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado. Hasta que divisó un rosal enternecido y decidió esconderse entre sus flores.
-Un millón- contó la Locura y empezó a buscar.
La primera que encontró fue a la Pereza, sólo a tres pasos de una piedra.
Después descubrió a la Fe, la escuchó discutir con Dios en el cielo sobre teología.
A la Pasión y el Deseo, los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a la Envidia y, claro, pudo deducir enseguida dónde estaba el Triunfo.
EL Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite que resultó ser un nido de avispas.
La Locura de tanto caminar tuvo sed y al acercarse al lago, descubrió a la Belleza.
Con la Duda, resultó más fácil todavía, pues la encontró subida sobre una valla sin decidir aún sobre qué lado esconderse.
Así fue encontrando a todos:
El Talento entre la hierba fresca, la Angustia en una oscura cueva, la Mentira detrás del arco iris... y  hasta el Olvido... al que se le había olvidado que estaba jugando al escondite...
Pero el Amor no aparecía por ningún lado.
La Locura buscó detrás de cada piedra, de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, y en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal con sus ramas, cuando, de pronto, un doloroso grito se escuchó.
Las espinas habían herido los ojos del Amor. La Locura, no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde aquella primera vez que se jugó al escondite en la tierra:


EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Tertulia de recreo

En la mañana de hoy 10 de febrero, se ha llevado a cabo la tertulia de recreo programada en nuestra biblioteca.  Ha sido un breve espacio de tiempo ( la duración del recreo) que hemos disfrutado, aprendido y compartido ideas y puntos de vista.  Os animamos para que os suméis a la próxima sesión.
 

domingo, 7 de febrero de 2016

Los nadies

El título que da nombre a la entrada que nos ocupa, pertenece a un fragmento del "Libro de los abrazos" de Eduardo Galeano. Aquí os dejo un montaje audiovisual narrado por el autor del mismo.



jueves, 4 de febrero de 2016

Cuentos con mensaje

Hay cuentos que, aunque son muy cortos, transmiten un hermoso mensaje. En esta ocasión os dejo una muestra de ello. Espero que os guste.



                       UNA LUZ EN TU CAMINO

Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara  de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y, de pronto, lo reconoce.
Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces le dice:
-¿Qué haces, Guno? Tú, un ciego con una lámpara en la mano, si tú no ves...
A lo que el ciego le responde:
-Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí...
No sólo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan servirse de ella.
¡Qué hermoso sería si fuéramos iluminando el camino de otros a nuestro paso!

(Extraído del libro Cuentos con alma, de Rosario Gómez)


miércoles, 3 de febrero de 2016

Un regalo diferente

Hoy quiero compartir un corto muy interesante. Se trata de una historia que nos hace reflexionar sobre la importancia de las cosas sencillas, de la aceptación y el amor propio.